Cómo los sindicatos pueden ayudar a hacer visible las causas que producen cáncer de origen laboral

Curso organizado por la Secretaría Confederal de Salud Laboral y Medio Ambiente de UGT e impartido por ETUI (Confederación de sindicatos europeos) en la Escuela Julian Besteiro.

Los días 9, 10 y 11 de Mayo se impartió por ETUI (Confederación de sindicatos europeos) en la Escuela Julian Besteiro de Madrid el curso “Cómo los sindicatos pueden ayudar a hacer visible las causas que producen cáncer de origen laboral”, organizado por la Secretaría Confederal de Salud Laboral y Medio Ambiente de UGT.

A este curso asistieron, en representación de FeSMC-UGT Miguel Leal Hernandez, Delegado de Prevención en ADIF y Mar Escalera Olleta Técnico del Gabinete de salud laboral de FeSMC-UGT,.

Tony Musu (ISE), Laurent Vogel (ISE) y Henning Wriedt (Beratungs- und Gesundheit Informationsstelle Arbeit y, Hamburgo) fueron los ponentes técnicos encargados de formarnos en un tema tan complejo cómo es la asociación causa-efecto de las prácticas laborales en las empresas, sobre todo relacionadas con el uso de sustancias químicas y aparición de cáncer.

Desde Etui se ha iniciado la campaña Europea:”STOP CANCER AT WORK”.

Imagen3Es ahora el momento de sensibilizarnos y actuar a nivel sindical, ya que ya se ha hecho pública la anunciada revisión de la Directiva sobre sustancias cancerígenas (Mayo 2016), tan esperada.

ETUI, ha prestado toda la colaboración posible a la Comisión Europea para que se trate este gran problema social oculto y lleva tiempo solicitando esta revisión ya que desde hace años se ha visto la importancia para la salud no sólo de los trabajadores, sino también para sus familias y en extensión para toda la población.

La propuesta de ETUI era modificar los valores limite de exposición en los lugares de trabajo de unas 50 sustancias cancerígenas, mutagénicas y tóxicas para la reproducción ( disruptores endocrinos), finalmente el pasado 13 de Mayo, sólo 13 de las sustancias químicas peligrosas han sido propuestas por la comisión europea, entre ellas la sílice cristalina respirable y los compuestos de cromo hexavalente.

Los componentes de ETUI, han hecho un excelente de trabajo y han editado una publicación fruto de la investigación del efecto de las sustancias cancerígenas sobre la población laboral en la que se examinan las limitaciones de la legislación vigente y se esbozan las prioridades para su reforma.

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 Cancer risks in the workplace: better regulation, stronger protection.

“Riesgos de cáncer en el lugar de trabajo : mejor regulación, protección más fuerte”

Aunque esta en inglés, los nombres de las sustancias peligrosas son muy parecidos y os podéis ayudar de traductores on line y desde el Gabinete de Salud Laboral de FeSMC os podemos ayudar con la traducción.

El objetivo es claro visibilizar el cáncer de origen laboral, evitar que su tratamiento recaiga sobre el sistema nacional de salud, cuando son las mutuas las responsables de su tratamiento y por su puesto la prevención de este tipo de cáncer, ya que se puede prevenir si analizamos los principales factores que actúan en el entorno laboral antes de que se produzca la enfermedad.

El tipo de sustancias químicas y mezclas, la organización del trabajo ( turnos nocturnos), el estrés etc. Son todos factores causantes y la solución más inmediata es la sustitución de aquello que es perjudicial para la salud de los trabajadores y trabajadoras.

ETUI Considera los aspectos clave de este problema:

• El establecimiento de valores límite umbral para la exposición laboral

• los riesgos de estas sustancias representan para la reproducción, los disruptores endocrinos están cada vez más presentes en los entornos laborales.

• La relación entre la legislación laboral en materia de protección de los trabajadores y de los dictados del mercado, que prioriza la producción descuidando la salud laboral.

La publicación en la que lleva trabajando este equipo de investigadores propone un enfoque integral que presenta una alternativa como parte de la agenda para mejorar la normativa.

Europa tiene que oir la voz de los trabajadores expresada en la voz de los sindicalistas de ETUI, son expertos y su labor está avalada por años de investigación en los centros de trabajo y los políticos europeos deben tener en cuenta su trabajo y actuar en consecuencia.

¿Qué podemos aportar nosotros desde UGT?

Las principales acciones a realizar son:

 • Tomar conciencia de la realidad en torno a esta situación en el entorno laboral.

Primero debemos cuantificar la situación, ¿cuántos casos se están produciendo? y ese es uno de los principales problemas a los que nos enfrentamos, el desarrollo de la enfermedad es variable en el tiempo, normalmente largo, eso dificulta la detección de trabajadores que enferman después de la jubilación y con los que ya no tenemos contacto, de ahí la importancia de continuar con una vigilancia de la salud por parte de la empresa a los trabajadores que ya han finalizado su relación laboral con la misma. LEY de PRL Art.22.5 Vigilancia de la salud “En los supuestos en que la naturaleza de los riesgos inherentes al trabajo lo haga necesario, el derecho de los trabajadores a la vigilancia periódica de su estado de salud deberá ser prolongado más allá de la finalización de la relación laboral, en los términos que reglamentariamente se determinen.”

También nos encontramos con el problema de la obtención de datos, las Mutuas están obligadas por ley a facilitarnos los datos de siniestralidad, no se pueden amparar en la excusa de la ley de protección de datos, los Delegados de prevención tienen derecho a conocer de que están enfermando los trabajadores, Ya hay una sentencia en el tribunal supremo al respecto.

Lo que está claro es que las mutuas no quieren asumir los casos de cáncer como enfermedad profesional, es una enfermedad con altos costes en tratamientos y que se prolonga en el tiempo, sólo en caso de exposición al amianto se está consiguiendo este reconocimiento, y el 99% de los casos de cáncer con sospecha de origen laboral se derivan al sistema sanitario de la seguridad social.

• Establecer la relación causa-efecto entre cáncer y actividad laboral.

Si, faltan estudios, es una enfermedad multicausal, de respuesta individualizada ante los mismos detonantes de la enfermedad, además si fumas….. y argumentando estas y más dificultades a la hora de gestionar el problema en toda Europa y por extensión en todo el mundo no se trata al cáncer con los recursos y la importancia que requiere porqué no olvidemos que los trabajadores y trabajadoras mueren.

Cada vez se avanza más, pero no en el sentido preventivo, debemos saber que en el s. XXI las políticas gubernamentales de los principales países occidentales no se ocupan de la prevención del cáncer, si no de su diagnóstico y tratamiento, para lo que se asignan partidas presupuestarias millonarias anunciadas “a bombo y platillo” pero que no impiden que enfermemos.

La vinculación del efecto de la producción y uso de sustancias químicas y la probabilidad de desarrollar cáncer está subyugada a la permanencia de la actividad económica. Por eso gobiernos y empresarios se desvinculan de la visualización y prevención del cáncer, y ahí es donde yace nuestra responsabilidad sindical.

Es de inestimable ayuda disponer de estudios científicos veraces sobre la toxicidad de las sustancias químicas con las que trabajamos y convivimos, REACH, el registro de sustancias europeo ha supuesto un enorme avance al respecto, pero queda mucho por hacer y además el mercado es invadido continua y sigilosamente por sustancias de nueva creación de las que desconocemos los efectos sobre la salud y esto es lo que ETUI, está intentando hacer con las sustancias químicas que se producen o utilizan, como parte de proceso productivo en las empresas.

En su renovada guía se hace mención de numerosas sustancias que son cancerígenas, investigación que informa a la Comisión Europea para que revise e incorpore a la directiva correspondiente sustancias y Valores limite de exposición de las mismas.

• Proponer la sustitución de sustancias y preparados químicos por otros de menor toxicidad.

Una vez determinada la sustancia tóxica que produce cáncer lo que debemos exigir a gobernantes y empresarios es la sustitución de estas sustancias por una menos dañina, La tecnología lo posibilita en la mayoría de los casos, solo es cuestión económica y de voluntad, cómo la buena voluntad de los empresarios en salud laboral está por determinar, habrá que aprobar leyes que impidan su producción y uso.

Ante esta dificultad, ETUI se ha conformado, hasta la fecha con por lo menos proponer unos valores limites de exposición a este tipo de sustancias tan perjudiciales para la salud de no solo nuestros trabajadores y trabajadoras, si no de la población en general.

Ya hemos conseguido la revisión de 13 sustancias de las 50 propuestas y la Agencia Europea de Seguridad y salud estrena campaña iniciada el 25 de mayo. “ Nuevo plan de trabajo sobre sustancias cancerígenas”

Os dejamos en la documentación anexa los documentos facilitados en español , por ETUI en el curso impartido entre los cuales están las acciones llevadas a cabo por los sindicatos de otros países por ejemplo en Dinamarca “ Contaminación del aire en los aeropuertos” y os animamos a que utilicéis las herramientas de acción sindical que compartimos con vosotros en vuestros centros de trabajo. 

CONTAMINACIÓNDEL AIRE EN LOS AEROPUERTOS